sábado, 2 de agosto de 2025

ARTÍCULO - ARDE LO QUE ARDE

 Arde lo que Arde

Artículo escrito por: Pedro Pablo De Arca

Encima de un peñasco, diviso toda una línea o franja de fuego arder en el horizonte de un modo que nunca había visto antes. Ese fuego viene de una ciudad a la que recién visité y que se preparaba para algo que no terminé de entender por más que preguntase a sus locales. Parecían los preparativos para una guerra de guerras contra enemigos poco claros, un evento o un festival, y un caso severo de histeria y pánico colectivo. No logré determinar qué era aquel movimiento cuyo fin combinaba rasgos distintivos de la política combinados con el deporte, pero en un tono demasiado desfachatado hasta el punto de ser claramente absurdo. En esas personas noté una devoción, una fe tan desmesurada que supe que no se trataba de esperanza, sino un modo de vivir en los extremos más raros y radicales de la existencia. 

Desde aquí escucho disparos y estruendos que provienen de entre las llamas. El humo se eleva más hasta crear un manto de neblina que ahorca el amanecer y buena parte de la mañana. Para el mediodía y con el sol sometido al calor y la niebla, derriten hasta el zacate que suele crecer en estos lares hasta llegar a la cintura. De todas las llanuras y praderas que he visitado, esta desata un terror inenarrable a quienes me han dicho que los gobiernos que pasan e imponen leyes y normas pesadas a su población, terminan por volverse pequeños reyes que adoran la tiranía hasta un punto en donde el Creador y el Caído acuden a la Muerte para implorarle por el fin de esas y otras vilezas del hombre contra el mundo. Lo que no saben esos santos e impuros, es que la Muerte es esclava de quienes ahoran son los dueños de la creación. 

La fauna humana y la flora de sus ideales que habitan en esta llanura es anormal en todo sentido debido a que parece que siguen viviendo de un tiempo que se rescribe sin tener la más remota del por qué o para qué lo hacen. Es mi deber como crítico remarcar que este lugar se rige por lo ilógico de una voluntad retorcida y chueca, en donde todo lo bueno es lo malo y lo malo es lo bueno.  Cuando intento desentrañar la historia de este lugar, me entero que no tienen bibliotecas ni hemerotecas, unos pocos periódicos de la zona me dicen que toda verdad es falsa y que esa falsedad es la que tratan de desmitificar y verificar. Lo último que supe, es que matan a quienes intentan practicar un idioma o lengua llamada "la basada" por el simple hecho de no dejar que el mito se tope con la ya de por sí cruel realidad. 

Todo lo que respecta a esa ciudad me resulta inverosímil, me hace confundir el exterior con el interior, la diferencia que hay entre las culturas. Hay polvo en las carreteras que llevan a esa ciudad, tanta que apenas se puede distinguir los enormes cráteres dejados por la erosión de la tierra. Definitivamente este lugar es el recuerdo de alguien que cree que no está muerto, pero quiere estarlo por razones que ningún loco tomaría por religión. Nada se entiende. Hay confusión cuando se hace y no se hace en esta comarca hundida por las propias manos de sus habitantes. Sus delirios e idilios se manifiestan en esos rumores sobre la llegada de esa figura mesiánica que redimirá el nombre tanto de la nación como de esa ciudad.

Mientras veo con mi catalejo esa ciudad consumiéndose, diviso a un horáte salir de entre las balaceras gritando de júbilo "¡Vamos Bien!". Al aproximarse a un cruce de caminos que conducen a destinos inciertos, el horáte no sabe qué dirección tomar y decide regresar a la ciudad gritando a todo pulmón "¡Vamos Bien!". Está claro que ese sujeto vive en otra ciudad en donde la gloria es otra y que al no querer adentrarse al corazón de la llanura decide volver al único sitio mortal que conoce y que por desgracia normalizó y ahora llama hogar. Es en serio cuando me refiero a que la Muerte misma se volvió esclava de los hombres. Pierdo de vista con mi catalejo a ese personaje que quiso desertar de su vieja vida, pero tuvo que regresar por indecisión al caer la tarde. 

Toda la noche, la ciudad se resquebraja hasta quedar en el silencio. Ninguna ráfaga de balas, sonido de cañones, estallidos, explosiones o gritos se oyeron desde ese lado de la llanura. Todo está en calma. El fuego se prolonga y prevalece ardiendo voraz en medio de la nada, donde apenas unos caceríos atestiguan desde la cierra, la debacle de la que fue su  comarca. Por el alba azul y oscura de la madrugada, el sol seguía en sueño y los fuegos se propagaron hasta consumir bosques y llanos hasta la raíz. Desde aquí, creo divisar pequeñas sombras que se mueven entre las llamas. Con mi catalejo no veo nada, así que decido bajar desde este peñasco para ir a ver qué pasa. 

Tras caminar horas, llegó a la ciudad incinerada para descubrir un panorama funesto: todo era negro. La ceniza se arremolinaba en el aire y todavía hay ascuas de fuegos sobre charcos de lodo. Busco por sobrevivientes de casa en casan, en edificio por edificio. Nada. No hay señales de nada, ni siquiera por el loco gritón. No hay evidencia de nada que me pueda dar una pista o un indicio que me diga sobre lo que pasó ahí. Todo se consumió no en las llamas de un siniestro descomunal, sino en un mal silencioso. Al no hallar nada que hacer ahí, decidí regresar al peñasco donde monté mi campamento para pasar la noche. 

Trato de pensar en qué fue lo que realmente pasó en esa ciudad que decidió arder de la nada, pero no lo sé. Es probable que su población haya actuado bajo los influjos del miedo, la desconfianza, la duda, la paranoia y una gran ansiedad generalizada que derivó en un conflicto tan más irrelevante por algo como el poder. Puedo afirmar en estas páginas a pesar de no tener suficientes evidencias, de que todos y cada uno de los ciudadanos lograron destruirse los unos a los otros en búsqueda del poder en toda su expresión ya sea política, económica social, etc., por cuestiones tan cercanas a estos tiempos tan confusos en los que vivimos en donde hay diversos tipos de poder, pero nunca un poder que genere cambios positivos a través de la comprensión y empatía de las circunstancias para crear oportunidades en aras de un beneficio mucho mayor.

En lo que a me concierne, arde lo que arde aquello que por no conocer sus chispas, incinera todo lo que hay a su alrdedor para describirse en un estado totalmente alterado. 

viernes, 11 de abril de 2025

ARTÍCULO DE OPINIÓN - NOVENA CERCA DE LA CUMBRE

 Novena cerca de la Cumbre

Artículo de Opinión escrito por: Pedro Pablo De Arca

A lo lejos, escucho sonar campanadas en medio de una noche dominada por vendavales que auguran la llegada de la Semana Mayor, en donde se rememora la pasión y muerte de Jesucristo mediante recreaciones teatrales en barrios y colonias para invocar la proclama de algunos santos en rescate de Honduras. Al asomarme, descubro que las campanadas provienen del chapitel de una ermita ubicada en la falda noroeste de un monte en donde las platas traídas de los vendavales convergen para incentivar la alabanza a un albor menor pero igual de importante para quienes adoran la cruz. 

El chapitel está iluminado por flamas benedictinas blancas que lanzan hacia estos cielos nocturnos que recelan al Baco, dios antiguo que bendijo en secreto la sangre del sumo redentor. La curiosidad me invadió. Me dirigí al templo ubicado encima de una larga serie de escalones multicolores, no sin antes toparme con una cruz con múltiples agujeros o perforaciones de bala. A mi sorpresa, descubro al oír a unos feligreses platicar sobre el asesinato de un distribuidor de heroína clandestino que se enfrentó a la justicia con sus propias manos en las gradas multicolores y al pie del templo.

Tras oír aquella conversación, me devuelvo a la habitación del hotel, iban a ser casi las nueve en punto de la noche, no podía sacarme aquella imagen de la cruz perforada de la mente. La certeza de que esto es un remedo de la faceta más cruda y desconocida del viejo salvaje oeste norteamericano se fortalece a cada segundo en que las crisis múltiples que atraviesa Honduras dejan relucir la falta de respeto al estatuto que el propio hondureño cree obedecer.

El hecho de saber que todos se inclinan al hambre por el poder desconcierta hasta los analistas más preparados e incisivos en sus disertaciones, ya que muy pronto no encontrarán temas que tratar para postular nuevos puntos de vista que inciten al paradigma político, económico, social, etc., considerando los más recientes acontecimientos que provocan el ascenso de San Miguel Arcángel a las alturas desde tierras hondureñas. Aquel que defendió la creación de su hermano ahora caído.

Los hombres de letras y medios siguen fortaleciendo una opinión pública que no cree en la división de su propio debate interno. "La culpa es de... ¿Qué más da?, al final no hay, ni habrá nada y eso es lo que mal justifican los ineptos" me dijo un buen economista que resultó ser punk y que se fue en contra de todo un sistema que oprime las posibilidades de prosperidad y ofrece la oportunidad a Honduras de morirse como nación que sigue sin entender los principios que conlleva la soberanía, la propia independencia. 

Para la media noche, un murmullo se fusiona con el vendaval para volar hasta mi ventana que abro con señales claras de insomnio. Ser vendedor de discos de vinilo en medio de una guerra comercial arancelaria llevada a cabo por dos grandes potencias mundiales no es nada fácil. Dicho murmullo provenía del templo encima de la colina, de una cumbre de feligreses de la posible arquidiócesis a su santo patrono en víspera de su aniversario; un tal San Carlos, patrono de las rosas celestiales a los pies de María Auxiliadora.

Escuchando el murmullo general de la respuesta a los salmos, decidí salir de nuevo del hotel rumbo al templo. Ignoro la cruz balaceada y subo los escalones hasta llegar al templo para sentarme en los asientos de atrás y escuchar la homilía del padre Amador. No escribiré sobre todo lo que dijo, pero en venidas cuentas, es un relato con moraleja del precario estado en que nos encontramos como país mientras el señor es hecho a un lado por dioses falsos tras monitores e inteligencias artificiales al son de retar a Dios y a la ética. Nada que no haya escuchado antes.

Con solo oír eso, me levanté y salí del templo para bajar aquellas gradas preguntándome qué hay al final del arcoíris si no es un caldero lleno de oro de un duende escrito por Jorge Montenegro y caricaturizado políticamente por Darío Banegas o un hawaiano progresista renegón que toca un ukelele. Mientras bajo las gradas, un miembro de la arquidiócesis me da un panfleto e invitación al próximo novenario de misas nocturnas en honor a San Carlos en esta cumbre o colina de las varias que hay en la capital. 

Lo tomé y lo llevé conmigo hasta el hotel dejando atrás el templo, las gradas multicolores y la cruz balaceada. El novenario será una semana antes de Semana Santa. Mi corazón y mi mente no están preparados como para acudir a una serie de misas que esconden discursos con cargas políticas disfrazados de moralejas divinas dichas por San Carlos. No estoy a favor ni en contra de eso, sin embargo, ya creo saber qué temas políticos hablará el padre Amador a través de sus homilías en cada misa del novenario. 

Cada vez que salgo del hotel y ando por Tegucigalpa a pie como dice la canción de Víctor Donaire, me fijo en una serie de afiches con las banderas de México, Guatemala, Colombia, Cuba, etc., que dicen la palabra bienvenidos escritas en español y francés. No le di importancia. Yendo por otro bulevar, me topo con unas lonas rojas y blancas colgadas de un lado para otro con mensajes que identifiqué rápidamente que fueron escritos por alguien que supone que el español, el catracho, el caliche y el penco son lo mismo. 

"Vení veni 2 a las tierras de morasan" alcancé a leer. Del otro lado de la acera, leí mensajes bien escritos a modo de respuesta a las lonas colgadas encima de señales de tránsito. No he revisado las secciones de sucesos de los diarios que compro, pero estoy seguro de que ocurrieron más de tres choques en ese bulevar.

Efectivos militares y policiacos acordonaban cuadras enteras de calle que llevan hacia dos bancos: el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco Central de Honduras (BCH) en su nuevo edificio. Veo pasar carros y trocas negras blindadas dirigirse a estos lugares. Por un momento pensé que esos preparativos de seguridad eran para proteger una nueva ceremonia política en donde se pone una alfombra roja que dirige directamente a las arcas de estos bancos para que cualquier funcionario público pueda extraer dinero sin que nadie les reclame. Nada que ver. 

Resulta que la seguridad patrullaba varias zonas debido a la llegada de presidentes, primeros ministros, cancilleres y cuerpos diplomáticos representantes de los países que conformaban la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) a modo de cumbre o reunión para abordar y discutir temas de interés regional encabezados por Honduras. Como si el oficialismo actual supiese lo que es el término abordar o discutir. 

Están invitados a este evento, autócratas que creen en la democracia. ¿Pueden creer esto? Hombres y mujeres que castigan con muerte y suplicios directos hablando de creer en la voluntad de sus pueblos. Pues eso es lo que invitó Honduras, como si ya no hubiese suficientes crisis en este país como para ver cómo es que la calaña de América Latina se pavonea en la ruinosa Casa Presidencial y en la sucursal del BCH que alardea de crecimiento económico con una canasta básica desmedida para los ingresos del consumidor hondureño habitual. 

Estoy seguro que saldrá algún economista errado de esa casita a decir que todo está bien y que los huevos dependen de qué calidad es la gallina barata que los pone. Según un hijo de Morazán, esas gallinas salen guaya como cada proyecto impulsado por incapaces en todo el sentido de la palabra. En definitiva, los números no son para quienes crean en mitos urbanos con sus buenas dosis de componentes ideológicos para satisfacer los vanos placeres mentales de quienes flagelan la institucionalidad con falsas esperanzas de la venida mesiánica de un político que extirpe la corrupción de raíz.

Por lo que me contó un conocido de un conocido que trabajó con el grupo especial de la Cancillería de Honduras, los temas que se hablaron en el magno evento, apenas fueron tratados. Todos acordaron tomar asuntos como la migración, la seguridad tanto nacional como regional, el crecimiento económico entre otros temas de manera seria a través del tan pronunciado término geopolítico de moda llamado humanismo, no obstante, estos temas fueron hechos a un lado para tratar la creación de un nuevo bloque que países capaces de replicar en menor grado el potencial de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en Latinoamérica en pleno siglo XXI. 

El conocido me brindo un informe o resumen secreto de los puntos más importantes que se tocaron de política regional, a lo que me pasé horas leyendo y desentrañando aquella marejada de textos acerca de un plan tan minuciosamente calculado que le llevó años e inclusive décadas a varios personajes de la política hondureña y latinoamericana tramar bajo las narices del mejor país del mundo. Esto es lo que se obtiene cuando el hondureño selecciona ignorantes a que supuestamente les gobierne como castigo a otros partidos políticos de turno sin nunca aprender la lección.

Al final entendí que el humanismo es un concepto tan mal interpretado por hombres insulsos para fomentar un mentira que trastorna a otros hombres que se mantienen al margen de las causas cruciales de la civilización, me refiero a personas que consideran que sus vidas están muy por encima que las de cualquier otro en una super sanidad de la que psicólogos, psiquiatras y neurólogos especulan al respecto. Una vertiente de un tipo soez de demencia que queda al pendiente para los médicos que siguen sin recibir sus salarios. ¿Será cinismo? 

Puede que no se trate de cinismo, sino de una interpretación de la realidad de una manera que escapa a lo subjetivo. No es esquizofrenia ni histeria o un episodio crónico de locura. Es como llenar de ideas bizarras una conciencia alterada y alejada de la realidad para fragmentarla y encaminarla a creer en lo que nace de los rincones más insondables y oscuros de la voluntad política. Una programación humana que exhibe el poder de un modo complejo y capaz de cegar el albedrío y la libertad como su sana derivación. El humanismo no estuvo presente en ese evento de la CELAC en Tegucigalpa.

Recién me entero de que todos los países de la CELAC debían firmar un papel que otorga la presidencia pro tempore de la comunidad a Colombia, no obstante, Argentina y Paraguay no estuvieron de acuerdo y trataron de seguir deliberando sobre todo lo expuesto en el nuevo acuerdo. Nadie los escuchó porque fueron ignorados de una manera osada, tosca, repulsa y descarada. De hoy en adelante, la parca afilará su hoz para arremeter contra el alma del ignorante que se vistió de negro, puesto que solo ella y su séquito de adoradores pueden vestirse de la nocheosfera. 

Más tarde, veo imágenes por redes sociales de la presidente de los hondureños siendo tratada como lo que es, una sirvienta que tanto pregona la defensa suprema de todas las clases inferiores de la sociedad y solo sirve para decorar el hogar de su marido, un falso cacique comanche redomado que codicia la venganza contra quienes lo enviaron al exilio por tratar de instaurar un régimen de odio a su imagen y semejanza. Según este conocido de conocidos, la reunión no dejó nada fructífero para los latinos como para los hondureños en sí, excepto más deuda para estos últimos tras gastos valorados en millones de lempiras.

Ver y escuchar como ese falso cacique comanche le decía a su sirvienta que "hay suficiente consenso" mientras ignoraba a las delegaciones de Argentina y Paraguay, es atestiguar el lado más visceral del cinismo convertido en remedo de poca persona que convive entre bestias autócratas, negadores del narco holocausto en Rancho Izaguirre, abusadores, corruptos y demás fieras que condicionan a América Latina en ser una región fallida. Honduras ya es un Estado fallido y el propio hondureño se alista para revertir esa condición en urnas que remarcan una impotencia, una justa ira silenciosa.

La reciente reunión de la CELAC pedía la consideración de Venezuela como una democracia. Con esto, es más que claro que el oficialismo actual hondureño cree que María Corina Machado es quien coordina los escuadrones que secuestran disidentes opuestos a su régimen para llevarlos al temido centro de torturas del Helicoide, cuando en sí, es Nicolás Maduro quien hace todo lo antes expuesto. La región del Mocorón debe resistir antes de que la simia y su pastor aguacatero deformen la Mosquitia, pulmón tropical de Honduras.

Para esa espera, el falso cacique comanche ya habrá instaurado su tan deseado régimen y eliminado todo obstáculo incluyendo esa oposición que hoy se enmudeció cuando una diputada colorada se levantó para protestar de frente ante un Pino terebeco y torcido al callar crímenes electorales como el del fiasco logístico del Consejo Nacional Electoral (CNE) del 9 de marzo. Por cada chabacanada que pase en cualquier rama de la institucionalidad hondureña, miles de hondureños perecen a donde suelen morir las mulas mas no los asnos. 

A la mañana siguiente, cuando pasaba lista de los clientes que compran de mis discos de vinilo en el bistró del hotel, escucho sin querer queriendo la conversación entre un par de huéspedes: una joven hermosa y de melena rubia de voz suave y tono propio del Peloponeso y un señor fortachón de bigote y porte germano que daba la impresión de ser Carlos Hartling y que veía su reloj de cadena tan grande como una cebolla robada de Aduanas al son de compartir una taza de café con ella y de revisar su celular. 

Ambos discutían sobre la coincidencia de que tras dos días de lluvia sobre la capital en la que ocurría la cumbre de la CELAC, al tercer día el cielo lucía brillante y despejado tras el culmen de un evento que no dejó nada realmente gratificante para la hondureñidad o la comunidad latina en general. Tomé aquello como un hecho de gran peso simbólico para este escrito mientras me preparaba para salir. Ahí comprendí que el pulso nocturno del teclado de una laptop es la medicina de quien no soporta loqueras diurnas y más si vienen de la política. 

Pensando en cuanto a la invitación al novenario de misas por el aniversario de San Carlos de las Rosas Celestiales, entiendo que el miedo en el corazón del hondureño es latente más que nunca. Tal órgano es un hervidero de emociones que fundan naciones basadas en el conformismo y la desidia. Ahora conozco de un peñasco, una cumbre en la que el hondureño puede acudir a rezar 100 mil novenas de ser posible con tal que acabe este suplicio luego de haber sacrificado un toro azul en las hogueras del olvido y el juicio de la historia.

De recomendar o sugerir a quien llegue a leer esta pieza de ir a rezar una novena entera en la cumbre de San Carlos, no estoy en condiciones de ello, ya que prefiero alejarme de mis cuentas pendientes con el Creador y entender los misterios mayores de su obra de manera independiente. De lo que sí estoy seguro, es que en estos tiempos absurdos cualquier mecanismo de inhibición o sátira crónica argumentada de la realidad política hondureña y sus ideales, es aceptable y necesaria.

sábado, 5 de abril de 2025

ARTÍCULO DE OPINIÓN - LA BALADA DE LOS FALSOS COMANCHES

 La Balada de los Falsos Comanches

Artículo de Opinión escrito por: Pedro Pablo De Arca

En toda llanura, siempre existirá una especie que logre impresionar a la flora y fauna de la cual pertenezca y provoca que se generen debates sobre su origen y finalidad en el pleno donde ni el Creador ni el Caído no quieren asumir la responsabilidad de su supuesta creación. En una llanura que creo conocer, dicha impresión es muy diferente. Causa un tipo de alucinación o delirio que, una vez dicha por un espécimen, este la esparce en la llanura donde es escuchada por sus semejantes que comparten sus mismos rasgos y estos deciden que esa impresión, esa expresión, es la verdad absoluta a la cual todos debemos someternos para negar cualquier otro hecho acerca del firmamento, las montañas, los riachuelos y las obras del hombre. Esa especie impresiona por su visión distorsionada del poder sobre la llanura a la que fueron exiliados.

Cuando eran abordados por algún hombre de letras y medios, ellos decían ser comanches, pero de un linaje o rama que apenas logró sobrevivir a extinciones que dejaron a muy pocos especímenes apenas conscientes que en la llanura los zopilotes no son comida. Las personas que lograron levantar comarcas industriales decían que estos comanches eran decadentes, en el sentido más corrupto, ruin y abusivo de la palabra. Hasta errantes y renegados de las carreteras alegaban que veían algo en los rostros de estos seres cada vez que se topaban con ellos, como una especie de destello o resplandor rojizo como un cerillo. Al son de hoy se rumorea que no son nativos americanos que emigraron de Norteamérica a Centroamérica. 

De la noche a la mañana, la llanura fue asolada, no llovió durante una década y la sequía arremetió contra poblados hasta llegar a las ciudades con una guadaña que cegaba el trigo, la paz, la cordura y la poca tolerancia que había entre la gente que siguió el desarrollo y los comanches. Se dice que alguien logró escuchar que, en la llanura, un grito tan descomunal y hosco que rompía todo lazo terrenal con la trinidad altísima y la rebeldía luciferina. En el lugar donde decapitaron a Lempira en batalla, el espíritu del héroe indígena se retuerce de confusión y temor tras escuchar aquel bramido en la distancia. Pues ese testigo anónimo, señala que avistó a quien soltó semejante alarido. Era un comanche que yacía hincado sobre la tierra mientras una docena de cuerpos sin vida yacían regados a su alrededor. 

El comanche con sus manos empapadas de sangre sosteniendo un revólver en la mano derecha y un machete en la mano izquierda, confesó ser el líder de un grupo de comanches que en el pasado fueron diezmados por un centenar de ejércitos que cantaban los himnos norteamericano, Marsellesa y Granadera mientras arreaban cabezas de ganado hacia el Este, rumbo a territorio de sisimites o itacayos. Que sufrió persecución por parte de un escuadrón de militares durante nueve años hasta perderse en medio de la llanura y quedar orate. En el juicio por la masacre, aquella historia bizarra del líder comanche fue desmentido por un grupo de pobladores de varias regiones del centro y Este del país que alegaban que el líder comanche era en realidad el jefe supremo de un millar de hordas que moraban desatándose de las maneras más infrahumanas posibles. 

La corte entera más el estrado solo se limitaba a oír cada cuento de cada hombre y mujer que trabajaban en la tierra, así como de todos aquellos que se vieron afectados directa e indirectamente por los crímenes del líder comanche de nombre Lem-Odaya. La jueza, los abogados a favor y en contra, los fiscales, el estrado entero, los testigos a favor y en contra, los centinelas y hasta el pintor se callaron al unísono porque era turno de que Lem-Odaya pronunciase la verdad: él era la suma autoridad de todo el territorio desde punta Caxinas hasta Copán. La impresión de terror y duda se cernió en todos los asistentes al juicio. Los hombres de letras y medios multiplicaron sus canales mientras los evasores de realidad conspiraban al tejer redes tragicómicas de la sospecha del levantamiento de un régimen demagógico.

Lem-Odaya pasó de ser un orate homicida a un autócrata que por más hablaba de los riesgos tras el vudú y la santería, la parca le llevaba las cuentas de todas las veces en que quitó una vida más las veces en que contemplaba el billete de quinientos lempiras de entre los millones de billetes de ese mismo valor que se robó en una carretilla de verduras. Su ascenso, caída, exilio y retorno silencioso significó la debacle para una nación que durante siglos fue víctima de la indecisión y la desidia. El monte es quien suele seleccionar a hombre y mujeres para liderar a un país que sigue estando indómito y salvaje aún con todo y 200 años de historia soberana e independiente. 

Lem-Odaya suele tocar un guitarrón en la madrugada mientras rememora sus días de bestia desde un palacio de ocote barato, viendo su más grande obra cumplida: la polarización de una sociedad en su estado más puro. En algún lugar del limbo, Diógenes suplica a las alturas la sentencia de este cínico que decía ser falsamente comanche y ejecuta una balada en honor a la involución mientras usa a su propia estirpe como piezas de un tablero que no requiere de lógica para pensar, solo los dictámenes de una desopilante voluntad. En ese tablero no hay reglas salvo una: lo que sobre de mi voluntad, será el alimento de todos. De esta forma el comanche prosigue con su proyecto de erigir la cuarta casa de la degradación política en Latinoamérica que, ya de por sí, es negra como esta noche que la guardia de Morazán es velorio. 

La balada parece más una ranchera compuesta por un pobre miserable que escribe "Carajo" en paredes de propiedades ajenas a lo largo del país, pero sí un noble erudito formado en valores lo escribe sobre el asfalto de las carreteras reclamando justicia, será condenado a un suplicio inimaginable. Lem-Odaya es un falso comanche, así como todos aquellos que conforman las hordas de indeseables que solo veneran el placer tartárico y no la salvación de sus mentes y almas. Los falsos comanches no llevan penachos de plumas de guacamayas y quetzales, ni mantos de pieles para protegerse de la intemperie, mucho menos ornamentos de jade y esmeraldas en su cuerpos y lanzas. Estos falsos comanches son los reductos de una civilización que nunca supo cómo debía ser y ahora se desplaza ignorando y negando toda calamidad que arrojan contra la vida al tiempo en que desean la muerte a través de sus discursos.

Ellos no pueden verse a la cara con el resto de otras especies que cabalgan en la llanura de la política como son los mirlos colorados adoradores del raro mañana y los toros azules que veneran erróneamente el capital. Los viejos obligan a los jóvenes a cumplir su voluntad a cambio de un amor incondicional en una guerra donde la violencia política nos trastoca a todos cuando amenazan la capacidad de elegir el destino, mientras tanto la juventud, se prepara para una de dos: luchar hasta el desgaste o perecer al emigrar desconociendo sus destinos. Al final la oportunidad pende de un hilo tan delgado que resulta invisible para ojos que decidirán si quedarse o alejarse en la misma llanura que ve nacer perspectivas buenas y no tan buenas por igual. Un vendedor de chicles y cigarros me dijo una vez que cuando las cinco estrellas de pálido azul dejen de brillar por sobre la llanura, los hondureños compraremos cigarrillos, fósforos, candelas y linternas para alumbrar por sobre las tinieblas. Yo le respondí que sí eso llegara a pasar, mejor sería procurar no incendiar los montes.

Hace algún tiempo, un cuerpo de magísteres de la sociedad civil junto a ciertos dueños de empresas mediáticas recibió copias de cartas escritas por un supuesto comanche apodado Danto Índigo, en donde planteaba varios hechos clave que permiten la comprender la naturaleza de estos y muchos hombres ferales una vez alcanzaron el poder. Operaciones clandestinas, corrupción, negociaciones con otras especies de la llanura, narcotráfico, etc. Tras la publicación de estos hechos, más cartas confirmadas y otras anónimas, revelaban verdades inquietantes que señalaban a todos los habitantes salvajes de la llanura. La cautela por parte de los hombres de letras y medios para verificar la veracidad de las cartas, así como su profundidad, fueron cruciales para interpretar que todo lo descrito por Danto Índigo. Todo era real. Jamás se supo sobre quién o quiénes podían corresponder al nombre clave de Danto Índigo.

Tras eso, varias cosas sucedieron y que ponen en grave peligro la seguridad nacional del país como la revelación de un video en donde algunos falsos comanches de alto perfil degustaban en un jolgorio que derramaba poder y la más insondable soberbia cuando platicaban sobre cómo distribuirse el botín tras contrabandear narcóticos y armas en lo más lejano de la selva. Más tarde, la esposa de Lem-Odaya y gran representante de los falsos comanches, denigró hasta el punto de escupir a una bandera legendaria, así como a sus portadores de traer la guerra y el espionaje a estas tierras. Corrompen un sistema electoral, al mismo tiempo en que destruyen al ejército y persiguen en secreto a quienes osen alzar la mano para hablar sobre lo que nadie sabe con respecto a su naturaleza despiadada que se refugia tras máscaras lánguidas de honestidad, dulzura, compromiso y responsabilidad. El "super yo" está implícito.

Todo lo antes descrito acerca de los falsos comanches da a entender que en realidad no son comanches, sino hombres y mujeres que usan la cultura, los códigos y hasta el nombre de esta tribu milenaria de Norteamérica para cometer actos infames disfrazados de caridad. Recién me entero del desplome de una vía aérea que conduce a Valle de Ángeles, y que se debió al paso de un camión que portaba alquitrán para pavimentar calles bajo órdenes del mandato comanche; el camión era apodado dragón, dato que quiero evitar enlazar de manera simbólica al famoso lienzo del dragón rojo de William Blake y que se levanta ardiente y profano ante la mujer vestida de sol. Esto me deja preguntando sobre qué otros tipos de monstruos habitan dentro de cada individuo. 

Redacto esto en los momentos más absurdos de la historia humana donde las excusas se multiplican, donde el valor y la virtud son reemplazados por el antivalor y el vicio, el oprobio es ley, a los arcabuces se les añaden miras telescópicas y láseres, la Inteligencia Artificial es usada olvidando sus funciones e implicaciones ontológicas y filosóficas, la mediocridad manda, hay menos sueños y más vigilias, el desarrollo no sabe a dónde ir a parar. Lo menos peor es la regla. No hay quien corte el café en Honduras para un Albert Camus que ve cómo es que a los hondureños sí les fascina convivir para nunca aceptarse en medio de tantas pestes y plagas. ¿Es más contundente una Guerra Civil o un Golpe de Estado? Quien sabe, porque no hay suficientes trincheras que puedan revelarnos eso de acuerdo con la historia de la infamia. 

Forzar la unidad de las cosas a través de un deseo ominoso y desequilibrado, es una de las tantas cuestiones que historiadores, antropólogos, filósofos y psicólogos nacionales deben averiguar para desentrañar el porqué del desenfreno y quiebre mental de quienes conforman estas hordas al tener poder en el siglo XXI. Se dice que los falsos comanches sostienen un ritual pseudo ocultista de forma psíquica, en donde la figura del corazón es exaltada a niveles demenciales mediante la histeria, la negación, la desesperación y lo pasional al grado de caminar en realidades voraces que ofenden hasta la mismísima parca. Los días son más plateados que antaño, cuando San Miguel Arcángel nos heredó la balanza mas no la espada de la que hoy, Honduras no puede desenvainar ya que olvidamos cubrirnos la vista de la arbitrariedad lo ilógico. 

En fin, la llanura, un vasto plano en donde cualquiera puede perderse buscando lo que no tiene. La especie de los falsos comanches, así como de los mirlos colorados y de los toros azules que describo en este escrito, negarán hasta el último día de sus vidas que no tuvieron nada que ver con el deterioro de una nación y la deformidad de una población cuya voluntad inocente es espléndida, formidable y reluce por sobre cualquier penuria. Una cultura politizada independientemente de quienes la diseminen se vuelve generacional y hereditaria, solo deja malos hábitos que seguirán resonando en la llanura como presagios del nacimiento de nuevos habitantes listos para evocar sus intenciones buscando venganza de la historia. 

Jamás aceptaré o negaré nada, ya que el tiempo me dicta lo que debo buscar entre yermos. 


lunes, 7 de octubre de 2024

COLUMNA - TAN ROJO COMO EL CIELO AZUL SIN ESTRELLAS

Tan rojo como el cielo azul sin estrellas

Columna de Opinión escrita por: Pablo Moncada

Por cada día que pasa del mes de octubre, la incertidumbre se dilata en el país de las barras y las estrellas como la pupila cuando capta aquello que cambia de formas concebidas para dejar una sola imagen que incita a la reacción sin importar su consecuencia. Estados Unidos yace inmersa en un oprobio con graves problemas sistémicos que son el tema fundamental para que en el mes del Halloween se creen relatos de terror u horror sobre la situación actual de economía, sociedad, historia, etc., sin embargo, la política es el confite indispensable por el cual Donald Trump y Kamala Harris se disputarán como si fuesen niños disfrazados del maestro Yoda o de la Harley Quinn encima de la tarima del mundo.

En la segunda mitad del año 2024, Estados Unidos y el mundo han presenciado tres debates: dos presidenciales y uno vicepresidencial, de los cuales, la opinión pública ya elaboró sus conclusiones sobre el proceder de ambas figuras en la trama política por excelencia. Éstas dejan ver el continuismo, la aseveración de los planes de un aislacionismo republicano y de un globalismo demócrata que generan un rechazo a lo largo y ancho de un país que murmulla desvariando entre la bravura y la mansedad del deseo de una segunda guerra civil; como si Gettysburg siguiese latente después de un siglo y medio. Para adherir más condimentos al panorama, Donald Trump ha sufrido dos intentos de magnicidio que solo acrecientan la discordia generalizada.

Mientras Trump propugna el cierre absoluto de las fronteras con el despliegue de todas la fuerzas conjuntas y/o derivadas de la Guardia Nacional estadounidense, así como la creación de campos o centros de reclusión migrantes; Kamala Harris incentiva reformas contra el aborto y programas de cuidado social integral inclusivo impulsadas por mecanismos económicos dudosos basados en aumentos de impuestos mal planteados, tales propuestas distan de las resoluciones del congreso y del cualquier otro estado con clausulas restrictivas en base a todo lo que resulte distinto del orden con que se lleven a cabo las cosas.

La forma en cómo Estados Unidos ha llegado a esto es una compleja fórmula de sumas y multiplicaciones enraizadas sin respuesta que abren poco a poco una maraña de contextos y significados controlados por el tan referenciado Deep State o cúpula moldeadora estadounidense, evasora de los peligros alrededor del dólar como pilar de las garantías de un rubro monetario del cual el mundo todavía depende. Los contribuyentes cada vez se vuelven obcecados al seguir donando por hombres y mujeres con causas que no representan a nadie por más fieles y comprometidos se crean con sus votantes a los que miran por sobre los hombros. Al final de cuentas ¿quién gobierna Estados Unidos cuando Biden no sabe en dónde está?

Cuando se intenta mitigar la retórica cuasi violenta de los candidatos en sus discursos gracias a los portales de verificación de información realmente comprometidos, es cuando los candidatos elevan demasiado la apuesta por una claridad que contrasta demasiado con lo que cada uno de ellos haya logrado en los años en que sirvieron al país, creando de paso, una confusión que se nota al momento que fracasa la deliberación de las propuestas. Si tan solo los moderadores del debate pasado de Trump-Harris lo hubiesen entendido en vez de dejarse manipular y arremeter contra el oponente sin sustentos bien verificados.

Varias generaciones de ciudadanos estadounidenses han crecido acompañados de una gama de discursos y actos políticos violentos que solo buscan la legitimización de un solo bando (corriente ideológica o partido en sí) para instaurar un orden absoluto de las cosas, dando así, una muestra del sentido de imposición o de conquista contra lo considerado inferior, orientado a seguir cometiendo errores y permisividades sin justificación aparente sin importar el tema o circunstancia. Este orgullo indomable, es lo que produce la radicalización de la opinión pública hacia el bando que más le conmueva e hinche de orgullo al individuo cuya concepción vela por cuál extremo político rendirle tributo exagerado. Es de aquí, de donde salen los lobos solitarios (personas normales sin antecedentes penales dispuestos a causar conmoción con lo mínimo), los autores de magnicidios y otros crímenes.

Hay palabras y conceptos que se manifiestan en un subtexto que solo los más allegados al análisis deductivo pueden percatarse cuando los candidatos políticos o cualquier otro personaje relacionado con el poder hacen cuando se refieren al amparo del derecho constitucional de la violencia. Dicho derecho apócrifo, refiere al desate meritorio y propio de un sistema de reglas basadas no en el marco de la ley, sino en la conocida faceta oscura detrás de la a veces volátil cultura estadounidense. El demérito de tal señalamiento se logra cuando por fin el lector identifica la amplia gama de símbolos combinados ubicados en lo imperceptible del argumento del o los candidatos políticos al momento de conferir sus propuestas y en la constate artillería publicitaria o propagandística multimedial. 

Para no perdernos o desenfocarnos, Donald Trump y Kamala Harris saben de antemano que la radicalización de la opinión pública y de las decisiones o actos de los contribuyentes en Estados Unidos, es la clave para crear avanzadas psicosociales en la próxima contienda electoral. Ni el mismo actual presidente y excandidato demócrata, Joe Biden, cree que la paz en las elecciones será garantizada. El efecto detrás de la agenda setting de la mass media estadounidense la controla los demócratas, el efecto detrás de la cuestión socioeconómica, yace bajo los republicanos. He aquí un punto que muchos ignoran del dilema actual y que repercute produciendo un eco que hace temblar a la ya de por sí débil conciencia colectiva hondureña.

Cambiando de temas socio políticos a geopolíticos estadounidenses, se destaca el sumo apoyo de Donald Trump a la causa israelí y su búsqueda de retomar los Acuerdos de Abraham entre la democracia de oriente con Arabia Saudita para hacerse con el petróleo del príncipe árabe Mohammed bin Salman que se orilla más con Irán que con occidente. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha encaminado a la fecha de escrito esta enorme columna de Babel, una incursión al sur del Líbano para erradicar al grupo terrorista y financista del deshuesado grupo Hamas, Hezbollah.  Por su parte, Kamala Harris se mantiene algo al margen del conflicto en Medio Oriente, debido a las colosales falencias de disuasión iguales en tamaño con el Gran Cañón de Colorado en procesos de negociaciones clandestinas con países como la ya citada Irán o Rusia. Netanyahu está socando por las elecciones.

En cuanto a Ucrania, Kamala hinchará de fondos la causa en el Donbass por medio del banco de inversión multinacional, Black Rock (el lugar donde el tirador del primer atentado contra Trump hizo una pasantía). Para el caso de Trump, éste hace de la vista gorda lo que sucede en regiones ucranianas como Zaporiyia y decidirá, según él: “ponerle fin a la guerra por una relación cercana de respeto que tiene con el presidente ruso, Vladimir Putin”.  A estas alturas, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, está socando por las elecciones.

Dejando a América Latina como el patio de recreo de los estadounidenses, la Agencia de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), también está socando por ver quién se queda en el Salón Oval para seguir procurando que no salgan más caravanas de inmigrantes rumbo a Ciudad Juárez en México y El Paso en Texas, creando las suficientes fuentes de empleo que mantienen al núcleo latino ocupado. Las alianzas en la lucha contra el narco tráfico también son importantes, si es que los gobernantes latinoamericanos no entregan a los miembros de sus familiones como es el caso de los clanes Hernández y Zelaya en Honduras.

Volviendo a los temas de política interna en Estados Unidos, el destino de la elecciones yacerá en los denominado “swing states” o estados clave, donde la decisión del triunfo del partido político por un estado determinado la decidirán un pleno de magísteres conocedores en leyes políticas que lo arbitrarán. En base a este conocimiento y según los expertos en la materia, los estados de Pennsylvania (lugar donde casi matan a Trump), Michigan (feudo de los Obama), Wisconsin, Ohio (blanco republicano), Illinois, Arizona, Nevada, Carolina del Norte y Georgia, serán los estados que lleven la batuta estadística de la tendencia vista en los confusos porcentajes de 50% y el 47% que la mass media estadounidense desestima dependiendo su orientación política.

Los valores que ambos candidatos dicen implementar en todo momento durante este mes de octubre que queda de campaña política y efervescente proselitismo, demuestran que ambos no tienen la más remota idea de por dónde llevar a una Estados Unidos que no deja de bailar en la decadencia silenciosa al igual que el resto de las naciones. Por querer conocer las exoticidades de oriente, occidente deja su virtud y se entrega a la tartárica ignorancia alegando que vivirá por siempre en la llanura tan roja como el cielo azul y sin estrellas de una bandera supuesta y temporalmente vacía en la vertiente del tiempo. Esto perpetua.


viernes, 9 de agosto de 2024

COLUMNA - A SU ASNA VOLUNTAD

 A su asna voluntad

Columna escrita por: Pablo D. Moncada

Cuando un hombre se cree demasiado sus fantasías, éste es capaz de expresarlos y hacer lo inimaginable para considerarlas parte de la realidad que ya no se cansa de ver las tantas facetas de intransigencia que las personas pueden manifestar. Con tal de llevar siempre la contraria haciendo caso omiso al estado en el que tiene a su nación, el dictador Nicolas Maduro hará lo que sea para continuar en el poder retando la voz suprema de la población venezolana que desea la cabeza del autócrata y de todos aquellos que pronunciaron su triunfo la madrugada del 29 de julio con un 52% de las absurdas actas escrutadas en su 83%.

Los resultados que la oposición venezolana demuestran que entre el 67 y el 70% de las actas fueron para el candidato Edmundo González Urrutia que representan casi los 7 millones de votos en contra de los 3 millones representados en el 30% de las actas a favor de Maduro. Todo esto, según lo expresado por el Washington Post en colaboración con un equipo de la oposición que llevó a cabo un proceso meticuloso y secreto de revisión de actas de urnas hechas en parroquias, dieron fe de que están en frente del mayor fraude electoral jamás antes visto de la historia política latinoamericana.

La reelección de Maduro significa la prolongación de todo lo que puede haber en una pesadilla de cualquier nación democrática que abandone sus principios por unos propios de la barriada: militarismo, represión mediática y de libertad editorial, violación de derechos humanos, etc., pero el peor factor de esa pesadilla es el populismo como espíritu que atrae a esos infelices seres que duermen debajo de los puentes, engañándolos a su paso para succionar de las arcas del Estado como del trabajo del venezolano próspero, el intento de reconstrucción nacional.

El sueño de la revolución chavista genera asnería que se propaga en las mentes débiles que no ven que el Foro de Sao Paulo se ha fragmentado en Sudamérica, haciendo que los líderes de izquierda de esa región como de América Latina entera, reconozcan la diferencia entre tiranía y democracia. El presidente Lula da Silva de Brasil se ha declarado en contra de la reelección al solicitar el reconteo de las actas, una posición que lo pone como una figura clave de cierta inhibición geoestratégica globalista al igual que el presidente chileno, Gabriel Boric, de “no tener dudas que el régimen de Maduro ha intentado cometer un fraude. . .”.

Mientras los países de la región comienzan a elegir de qué parte de la historia están, los líderes opositores, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, ven la manera de evadir la persecución política y censura por parte del régimen que empieza a tener roces con el temido grupo miliciano conocido como el Tren del Llano que, desde el estado de Guárico, amenazó a las Fuerzas Armadas Bolivarianas de contraatacar si no dejan de maltratar al pueblo.

Dudas se arremolinan en la mente de un Maduro que debe pasar noches enteras en vigilia, en alerta de un ataque que puede llegar desde cualquier esquina. Todo a causa de la mentira que ni él mismo puede soportar. En su aciago, mandó a suspender redes sociales que, según él, promueven el fascismo tales como WhatsApp o X; siendo ésta última propiedad de Elon Musk, quien retó al dictador a un duelo del que no ha obtenido respuesta alguna desde el Palacio de Miraflores.

Confinado en su delirio, todo socialista descubre que es terrible caer en las manos de la más asna voluntad. 

miércoles, 17 de julio de 2024

MAGNICIDIO FALLIDO EN SÁBADO 13

 MAGNICIDIO FALLIDO EN SÁBADO 13

Acto de Terror Doméstico | El expresidente y candidato ungido en la más reciente convención republicana, Donald Trump, sufrió un intento de atentado durante un mitin republicano a manos de un joven tirador posteriormente identificado como Thomas Matthew Crooks (20). 

Se arrastra lo que hace daño

A las 18:00 p.m. del pasado sábado 13 de julio, un sujeto perdido en sí mismo y armado colocaba una escalera desplegable en la parte trasera de un edificio que forma parte de un complejo agrícola cercano para subir y recorrer con pecho a tierra y fusil AR-15 en mano hasta llegar a una posición lo sufientemente clara para tener un visual de su presa, el expresidente y ahora candidato presidencial republicano, Donald Trump.

El sujeto se percata que un policía del condado de Butler lo avistó al subir para luego caerse del techo de la sorpresa de verlo con un arma pesada. No tiene dudas. Está listo para hacerlo, para dar el golpe de gracia y no ser otro hombre miserable como el que ya es. No importa lo que esas personas que lo ven desde afuera digan al respecto porque su voluntad se lo exige. Sin vacilaciones.  

Al abrir fuego a eso de las 18:05, el sujeto con una camiseta gris del canal de YouTube sobre armas Demolition Ranch, logró atinarle a la oreja derecha del expresidente no sin antes ser divisado por el equipo 1 de francotiradores designados del Servicio Secreto que protegía al expresidente desde una posición igual de alta junto con el equipo 2 de francotiradores designados en otra posición y que no tenían visual del sospechoso. 

El equipo 1 tras recibir una serie de 8 disparos hacia Trump y al resto de los asistentes al mitin republicano, logró quitarle la vida con un solo disparo usando rifles MK13 al sospechoso que fue señalado por el mismo público durante la comparecencia de Trump sobre la llegada indiscriminada de migrantes desde el año 2014 al 2024 en el mitin del condado de Butler, Pensilvania, pero la reacción de las autoridades para ese momento fue pobre según opiniones posteriores de expertos en materia de seguridad presidencial estadounidenses. 


"Make America . . ."

Cuando sintió que su oreja se deslizaba en sangre, Trump fue resguardecido por varios elementos del Servicio Secreto que crearon una barrera humana alrededor de él. En ese momento, ellos recibieron un mensaje en sus comunicadores de la neutralización del tirador, a lo que procedieron a llevarse a Trump de la tarima donde exponía con fervor a un lugar seguro dejando a las personas lidiando con un muerto y dos heridos. 

El expresidente republicano, Donald Trump, abandonando el evento tras haber sido levemente herido por un disparo en la oreja.         Fuente: AP

Es ahí cuando Trump aprovecha su habilidad como político y figura controversial al levantar el puño en señal de oposición, con la bandera estadounidense en su espalda y un hilillo de sangre recorriendo su mejilla para pasar a la historia contemporánea como el hombre que realmente la nación necesita a pesar de ser un soberanista con numerosos cargos dudosamente penales en su haber. Eran las 18:15 p.m.

Trump corrió una suerte inmensa al ligeramente mover su cabeza a centímetros de la trayectoria de un tiro con una velocidad de aproximadamente 47 kilómetros por hora (kmph) según la escala de Beaufort, útil para la medición de densidad del viento en mar y tierra; que logra un alcance de 153 metros y sin haber calibrado debidamente su arma a una magnitud adecuada para lograr un correcto atine. 

Tras haber abatido al tirador sospechoso, los cuerpos de seguridad se aproximan a la azotea de donde provenían los disparos. Al llegar, identifican a un hombre joven con una camiseta gris ensangrentada y de pantalones con diseño camuflado semejante al que se usa en el ejército. No muy lejos de la zona del ataque, se halló una camioneta blanca con explosivos en su interior. 


El Caín sin nombre

Le comento querido lector, que el tirador era un hombre de 20 años, solitario, avergonzado de sí mismo, acomplejado, inseguro tras haber sufrido del inmisericorde bullying en todo su esplendor cuando era estudiante del Bethel Park High School durante quién sabe cuanto tiempo como para desquitar su frustración en un club de tiro cercano. 

Según el Buro Federal de Investigación (FBI), tal individuo respondía al nombre de Thomas Matthew Crooks; una persona que optó desde su ira e inconformidad por la vida, matar a un expresidente de Estados Unidos que goza de varias inmunidades de diferentes plenos de la nación, así como que enfrenta distintos cargos que no quiere responder porque (según Trump) constituyen un vil aparato difamatorio del tan mentado "crooked Joe Biden" y su séquito de demócratas enfermos. 

Estos traumas hacían mella en Crooks, tanto al grado que crearon una especie de contradicción en su identidad política que difiere entre el bando republicano al cual estaba registrado según documentos del comite de asuntos electorales de dicho partido, y el bando demócrata del que llegó a donar 15 dólares para la causa. A un lado de lo político, Crooks no tenía registro criminal alguno, por lo que lo hizo irrastreable para la policía de Butler. 


La investigación sigue en desarrollo por parte de las autoridades a la fecha de escrita esta nota.

miércoles, 26 de junio de 2024

EDITORIAL - EL PARNASO FRACASADO

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n hombre hoy argumentó finalmente frente a un teatro extranjero, irguiéndose con una voluntad que trae a la memoria la gloria de los filósofos griegos estoicos, alguien que dice latir por una nación y ésta late ciega a la mansedad de los bueyes junto los actuales asnos reinantes, un nacionalista que trae consigo la redención del cariato ante una opinión pública fragmentada. Ese hombre llamado Juan fue condenado por narcotráfico lejos de la nación que dirigió y degradó hasta dejarla herida y sin consuelo en medio de la discordia.

La nación entera habla sin cesar sobre la acción del juez Kevin Castel al dictaminar a las 11:00 a.m. la sentencia que impone 45 años de prisión más 5 de cautiverio domiciliario a Juan, que aparte, lo calló múltiples veces cuando el condenado intentaba arrastrar el hilo conductor de la historia a una serie de contextos en donde alude que nunca conoció a otros narcos, recibió fondos de El Chapo o incluso fuese elogiado por presidentes estadounidenses. Su canto de réplica fue en vano porque Castel le sugirió guardar su remordimiento cuando estuviese tras la celda. 

Las cartas escritas por parte de las hijas de Juan al juez Castel crearon una reacción algo sentimental para su persona que tildó al hombre de ser una clase de actor que, para efectos de este artículo, es un parnaso circense fracasado que insultó al Estado hondureño y lo manipuló con osadía incomprensible para hacer que narcotraficantes se volvieran políticos y que los mismo políticos se hicieran narcos. La familia de Juan continúa clamando por misericordia a la corte donde cantan aquellos que tomaron por derecho legítimo comerciar con una falsa felicidad como lo es la droga en todos sus avatares. 

Para más sentido de castigo y que el juez Castel aclara, es que a Juan no se le ha imputado ningún cargo relacionado con la corrupción, ya que eso le compete singular y exclusivamente al pueblo hondureño. Como si los hondureños tuvieramos cuerpos institucionales propios y funcionales capaces de arrasar sin dilación cualquier acto anti transparente, como si tuviéramos un organismo judicial pensante que apenas y logra sobrevivir al actual control asnoide o de cualquier otro flagelo que la daña, o incluso si lográramos que la sociedad dejase la taradez a perpetuidad como para enderezar esta selva que muchos toman como el único lugar que les queda. 

Después de todo, el hemiciclo legislativo sigue en función normal, enrollando las páginas de la Carta Magna para inhalar cocaína en charolas de plata con dinero de los contribuyentes haciendo que apellidos como Mata Ballesteros, Valle Valle, Rivera Maradiaga, Lobo, Zelaya, Fernández, entre muchos otros sean figuren como los nuevos amos supremos del Congreso Nacional en vez de esas juntas directivas mal electas cada cierto tiempo. 

Quienes quieran odiar, lamentar, reír, gritar, conspirar y un largo etc., que lo hagan, pero que el día de mañana no busquen culpables porque habrá un espejo que refleje al individuo por el cual los políticos, los medios de comunicación, el ejército y la evolutiva juventud se basan para ser lo que son. Tal cosa es la misma sociedad hondureña que ha pasado 200 años de historia demostrando que es incapaz de superarse consigo misma y hallar lo mejor de cada situación en todo lo que se suscite en lo que respecta a la civilización.  

ARTÍCULO - ARDE LO QUE ARDE

  Arde lo que Arde Artículo escrito por: Pedro Pablo De Arca Encima de un peñasco, diviso toda una línea o franja de fuego arder en el horiz...