jueves, 4 de febrero de 2021

ENTREVISTA DE SEMBLANZA A DOÑA MARTHA ALICIA ARGEÑAL FLORES (FIEL HABITANTE DEL BARRIO BUENOS AIRES)

 

Doña Marta Argeñal

 “El Resplandor de las Mareas de la Vida”

Doña Martha Argeñal. Fuente: Jimena M. Argeñal
Doña Marta Alicia Argeñal Flores de Moncada de una contextura física un tanto robusta, que viste una camisa de broches color verde montaña, floreada con margaritas doradas acompañadas de una falda negra; con 78 años en su piel, dice recordar con cariño su infancia y juventud de la mano de los seres a los que sigue atesorando sus vivencias y extraña de una manera tan real, como si ellos siguieran habitando a su lado aún a estos años de su vida. Sus padres, Gonzalo Argeñal, originario de Yuscarán, municipio del departamento de El Paraíso y Santos Flores, de Nacaome Valle, fueron sus principales figuras de autoridad, hasta el repentino deceso de su padre a causa de un infarto cuando ella contaba con trece años.

La rudeza de aquella terrible defunción no fue obstáculo para doña Marta que siempre se mostró decidida a seguir disfrutando de una infancia repleta de juegos, deberes académicos serenos y momentos donde el descanso era usado para admirar el pasar de los días en una Tegucigalpa sana, ciudad con la cual dice tener un vínculo profundo, por ser el lugar en donde creció y en donde conoció a figuras de la Honduras de antaño como el expresidente, el General Tiburcio Carías Andino. Cuando era niña, su padre a veces la llevaba a verlo cuando iba de camino a la escuela a las siete en punto de la mañana todos los lunes.

Tiburcio Carías Andino. Fuente: Twitter
Doña Marta describe al General Carías, como un señor alto, fornido y buen conocedor del cómo tratar a las personas. Ella tuvo una admiración por personajes del medio noticioso de sus tiempos como el reconocido actor, comediante, periodista, escritor y productor de cine hondureño, Herman Allan Padgett (QDDG), por sus programas radiales y al implacable, Rodrigo Wong Arévalo por los editoriales que saca del acontecer nacional. 

Dentro del núcleo familiar, admira a su hermano Mario Roberto Argeñal Flores, padre del abogado y director de la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (DIDAPOL); Doris Leticia Argeñal (QQDG), su hermana menor y más preciada, la apoyo como una efigie dadora de fraternidad entre hermanas y símbolo de una unión que no tiene principio, ni final.

Doña Marta es de conducta temeraria, enojada, seria, pero goza de una característica que no todos tienen y es la accesibilidad a las situaciones que la rodean, en sí, siempre mira el lado amable de la adversidad convertida en comentarios de terceros o incluso de su propia familia. Destaca entre sus pasatiempos leer la Biblia, escuchar música, escuchar misa en el cable los domingos por la mañana, ver telenovelas y ponerse al día con los noticieros.

Don Roberto Moncada García. Fuente: Jimena M. Argeñal
Todo esto es una combinación de elementos que le hacen sentir estar en la casa que formó con su esposo, don Roberto, de la que crío a una descendencia legítima del título de hijos trabajadores de la patria, quienes todos son profesionales y guardan sus propios 
hogares, siguiendo los valores de una madre que parte su corazón y pasa los pedazos a las manos de ellos, rigiéndolos entre el amor y el rigor.

Teniendo muy de cerca en su memoria, la imponente imagen del General Carías, su apego incondicional al Partido Nacional, el partido del cual también eran muy cercanos sus padres y su abuela, María Cleofes Argeñal (QDDG), que fue líder del Comité del Partido Nacional del Barrio Buenos Aires, sumado a las visitas que hacia con su padre cuando era pequeña.

María Cleofes Argeñal. Fuente: Archivos Familia Argeñal-Moncada 
Este profundo sentimiento a su partido que actualmente ocupa el poder, la hace a doña Marta comentar hacia las críticas negativas, que, en sí, son ciertos funcionarios los que han accionado de mal forma para que todo el mundo diga que el presidente deba estar involucrado en todos los aspectos que tengan que ver con su respectiva gestión, esto para doña Marta no debe ser así.

En cuanto a sus miedos o temores, doña Martha le teme a la pandemia a causa del COVID-19, que asola al mundo y más a ella que es de la tercera edad y sufre de enfermedades de base como hipertensión, artritis y  reacciones crónicas de los  bronquios. No sufre de ansiedad por el confinamiento, ya que ama demasiado su casa y no sale tan a menudo a las calles que son besadas por el canto taciturno de Perséfone, esposa del Hades.

Este canto de viejas eras, es reemplazado por “Cuando tú me Quiera”, estelarizado por el cantante y actor chileno Luis Enrique Gatica Silva más conocido como "Lucho Gatica", una canción que su esposo, quien en vida fuera don Roberto, le dedicaba. Ella lo considera como un esposo y un padre hogareño y trabajador, que, entre sus rótulos, creaba estilos de carteles y señales que daban direcciones a los rincones más espléndidos del barrio del cual lleva habitando desde 1955. Ella es amante de novelas que tengan que ver con la pasión en medio de las arenas y las zarzas secas bajo el sol de Turquía y las historias de amor del país vecino azteca, México.

Doña Marta, gano un esposo, cinco hijos profesionales, nietos y un hogar, sin embargo, perdió a su madre hace siete años, a su esposo hace ocho años, a su abuela hace ya mucho y a varios amigos y conocidos. " Usen mascarillas, que guarden distancia y que usen gel de manos." es el mensaje que deja a la población.

Doña Marta ha navegado por incontables océanos de tiempo, cual espíritu libre con el fin de hallar un tesoro que se mezcla en las mareas de lo efímero de la vida. Como navegante maestra que vio paraísos tan llenos de color como el Parque La Concordia, el Teatro Manuel Bonilla o el Gimnasio Rubén Callejas Valentine en las mejores de sus épocas, ahora ella contempla, cual niña creyente a la magia, en el hecho de que algún día vaya a las costas más cristalinas de la vida, siguiendo su sangre azul y la estrella solitaria, hasta alcanzar a sentir la briza ascendente del mar. 

Parque La Concordia. Fuente: Esther Melgar-VuelvealCentro.com


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